Diarrea del viajero

¿Qué es?:
La diarrea del viajero, también llamada “diarrea del turista” o “gripe intestinal” es el problema de salud más frecuente cuando se viaja a países  con menores condiciones higiénico-sanitarias.
 La mayoría de las veces la diarrea no es un problema grave porque el cuerpo acaba acostumbrándose a los cambios de microorganismos y de medio ambiente, pero pueden provocar cambios en el itinerario del viaje y en el 30% de los
casos la necesidad de quedarse en cama por 2-3 días
 Factores que influyen en su aparición:
Lugar de origen: los viajeros procedentes de países desarrollados tienes más probabilidad de padecer de diarrea del viajero.
Lugar de destino: a mayor pobreza, mayor incidencia de diarrea del viajero; así los destinos con mayor riesgo son África, sudeste asiático,América Central y del Sur; y en menor medida el Caribe y la Europa del Este.
Duración de la estancia: mayor riesgo a mayor duración del viaje.
Tipo de viaje: el turismo de playa en complejo turístico tiene una menor incidencia que el tour en grupo organizado y el turismo de aventura se asocia a las tasas de incidencia más altas.
Tipo de hotel elegido: en relación a las condiciones higiénicas del establecimiento así como la elección del tipo y lugar donde se realizan las comidas.
Estación del año: más frecuente en los meses de verano en los países subtropicales.
Características del viajero: niños, adultos jóvenes entre 15-30 años y ancianos, mujeres embarazadas, inmunodeprimidos (diabéticos, VIH),enfermedad inflamatoria intestinal, personas en tratamiento con antiácidos
o con cirugías gástricas (gastrectomizados) tienes más probabilidades de padecerlo.
 Causa de la diarrea:
Se debe a una infección por una bacteria, virus o parásito. Los microorganismos causales son muchos y probablemente son diferentes de un país a otro. Entre ellos y por frecuencia son: Echerichia coli, Shigela,
Salmonella, Campylobacter, Rotavirus y Giardia Lamblia. Los casos de diarrea del viajero se pueden producir en cualquier lugar del mundo. En España por ejemplo, son frecuentes en verano las debidas a Salmonella, Staphylococcus o Campylobacter.
 Cómo se transmite:
La infección se adquiere por la vía oral a través del consumo de alimentos o bebidas contaminadas con los microorganismos, comidas pasadas o estropeadas y/o ingestión de sustancias tóxicas. Los alimentos con mayor
riesgo son aquellos adquiridos en la calle a vendedores ambulantes y los más seguros son los cocinados por nosotros mismos. Entre los alimentos de alto riesgo destacan: moluscos, mariscos, frutas no lavadas o peladas, ensaladas,mayonesa y alimentos que la contienen, leche y sus derivados, postres dulces,
quesos y embutidos. Por otra parte, entre los alimentos más seguros están:pan y derivados, aquellos servidos muy calientes, carnes y pescados bien cocidos, frutas con la piel intacta peladas o lavadas por uno mismo, verduras
hervidas, pastas sin huevo recién cocida.
 Síntomas:
Los síntomas comienzan en el segundo o tercer día de estancia y en más del 90% de los casos durante las 2 primeras semanas. Se define como la apariciónde cuatro o más evacuaciones sueltas en 24 horas, o tres o más en un periodo
de 8 horas, si se acompaña de al menos de uno de los siguientes síntomas:náuseas, vómitos, calambres o dolores abdominales, fiebre, urgencia o dolor en la defecación. La mayoría tendrán menos de 6 deposiciones al día, pero un
20% llegan hasta 20 deposiciones.
Un pequeño porcentaje de los viajeros sufrirá una diarrea con sangre(disentería), que puede acompañarse de fiebre, escalofríos, sudoración profusa e intensa debilidad cuyo origen responde a infecciones invasivas de la pared
intestinal, como Shigellosis, fiebre tifoidea o Campylobacter. La fiebre y la sangre o moco en las heces son criterios de gravedad.
Entre 1-3% de los viajeros padecerá diarrea crónica que dura más de 1 mes(durante y después del viaje) y consiste en la emisión de heces sueltas,en muchos casos intermitentes acompañado de cierta pérdida de peso, flatulencia,
debilidad y a veces febrícula y suele deberse a parásitos como la Ameba o Giardia lamblia, aunque en algunas ocasiones los estudios microbiológicos son negativos.
 Prevención:
– Beber siempre las bebidas embotelladas y cerradas.
– Lavarse las manos con frecuencia y usando jabón: esto es especialmente importante antes de comer o de llevarse algo a la boca.
– Evitar las ensaladas y vegetales crudos.
– Evitar los cubitos de hielos.
– Evitar helados, natillas, flanes, cremas y derivados lácteos no pasteurizados.
– NO OLVIDAR: “Hiervalo, cocinelo, pelelo, o de lo contrario déjelo”
 Tratamiento:
La mayoría de las diarreas se resuelven en unos días con tratamiento dietético.
– Rehidratación y dieta: Lo importante es no deshidratarse.
– Antidiarreicos: La loperamida, puede utilizarse además de la rehidratación para la mejorar los síntomas porque disminuye la motilidad. No deben administrase a los niños menores de 2 años ni en ningún caso de diarrea con
sangre o si se acompaña de fiebre alta. La dosis es de 2 comprimidos (4 mg), seguidos de 1 comprimido (2 mg) después de cada deposición diarreica sin pasar de 8 comprimidos al día.
– Antibióticos: solo en el caso de que el médico lo considere oportuno.
 Cuándo acudir al médico:
– Fiebre alta, náuseas, vómitos y dolor abdominal persistentes.
– Duración de la diarrea más de cinco días tras tratamiento dietético.
– Sangre y moco en las heces.
-­ Signos de deshidratación: sequedad de piel y boca, sed intensa, orinas muy oscuras y poca cantidad, ausencia de lágrimas en un niño que llora.
-­ Si persiste a la vuelta del viaje, es preciso consultar un servicio especializado.