¿Qué es el ojo seco?

Los ojos necesitan lágrimas para mantenerse saludables y sin molestias. Si los ojos no producen la cantidad suficiente de lágrimas o la película lagrimal es inestable y de mala calidad, usted tiene lo que se conoce como ojo seco.

Las lágrimas se producen constantemente para bañar, nutrir, mantener húmeda y proteger la superficie ocular. También se producen en respuesta a emergencias, como una partícula de polvo, una infección o irritación en el ojo, o una respuesta ante emociones fuertes.

Podría sospechar que padece sequedad ocular si en algún momento siente que el ojo le escuece, arde, tiene sensación de arenilla o nota pesadez o fatiga ocular.

La humedad del ojo se ve afectada por varios factores y son tan variados que cualquiera de nosotros podría estar expuesto a padecer sequedad ocular.

En las personas mayores, con la edad, disminuye la producción de lágrimas, pero en los niños, los adolescentes y las personas jóvenes, el uso constante de las pantallas digitales también les expone seriamente a padecer¨ojo seco¨. En las mujeres existe un riesgo adicional: las alteraciones hormonales en períodos como el empleo de anticonceptivos orales, el embarazo o la menopausia, así como el uso habitual de maquillaje o cremas hidratantes, de limpieza, etc, también podrían inducir sequedad ocular.

Si además estamos expuestos a climas muy secos o con baja iluminación, nuestro riesgo de padecer ojo seco se incrementa considerablemente.

Algunas enfermedades como la artritis reumatoide o el lupus, el uso de lentillas por tiempo prolongado, la cirugía ocular, algunos medicamentos…podrían inducir a la aparición o agravar el ojo seco.

Sería beneficioso consultar el tema con su médico/farmaceútico/óptico. Es posible que debido a sus características y/o al tratamiento que esté empleando necesite proteger sus ojos contra los efectos secundarios de estos medicamentos, empleando algún tipo de tratamiento (lágrima artifical, etc) contra la sequedad ocular.