Vuelta a casa: Hidratación

Después del verano resulta indispensable reparar la piel agredida por los rayos del sol, el cloro de las piscinas y las sales del mar, sin olvidarnos del calor y el aire acondicionado. Es el momento de iniciar un plan de recuperación para devolverle a la piel sus condiciones ideales de nutrición, hidratación, resistencia, brillo y suavidad.

Estas agresiones veraniegas a la piel se traducen en la aparición de arrugas finas y superficiales y una piel con un aspecto opaco. Por ello es necesario utilizar sueros y mascarillas con complejos como el ácido hialurónico, que ayuden a restaurar el equilibrio hídrico de la piel. Además el sol daña las fibras de coágeno de la piel que son las encargadas de mantener una piel tersa y firme. A continuación, exponemos unas pautas básicas que podemos seguir para recuperar la piel de las agresiones del verano:

  • Cada día conviene limpiar el cutis para eliminar las impurezas. Este pequeño hábito contribuirá a deshacerte de la grasa acumulada y así tendremos un cutis libre de residuos que puedan producir los indeseables barritos o puntos negros.
  • Luego es fundamental que hidrates en profundidad tu piel para devolverle la elasticidad perdida por las agresiones del verano. Para regenerar, nutrir e hidratar te recomendamos que uses el producto indicado para tu tipo de piel. Esto te ayudará a prolongar tu bronceado previniendo el envejecimiento prematuro.
  • Conviene recordar que la piel del contorno de los ojos es especialmente sensible con lo que requiere un cuidado especial.
  • Complementar todos estos cuidados con una alimentación saludable y en caso de tener más de 45 años utilizar un estimulante y reafirmante.
  • Aportar vitaminas a través de complejos polivitamínicos (A, C, E K y B) para ayudar a regenerar y recuperar la piel
    Siguiendo estos puntos podrás mantener los beneficios de la piel que aporta el verano y evitar todas las consecuencias negativas del mismo.